Ya sea luego de terminar la elaboración de un texto o luego de su traducción, es importante realizar una corrección para perfeccionar la versión final del texto.
Una vez elaborado un documento o luego de su traducción, se recomienda perfeccionar la versión final con los servicios de un corrector profesional. En el caso de la traducción, el corrector comparará el texto en idioma extranjero contra el texto original para detectar posibles errores de traducción (ej: consistencia y precisión del vocabulario) , gramaticales, ortográficos, de contenido (debe brindar la misma información esencial que el texto original), propósito (debe lograr el mismo efecto que el original en su idioma y cultura) y fluidez (debe leerse fluidamente).
Los idiomas tienen convenciones diferentes respecto a la distribución de los elementos de la oración, formación de los párrafos y puntuación, para asegurar la fluidez general del texto.